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Qué incluye exactamente la cuota de un renting (y qué no)

Qué cubre la cuota partida por partida, qué no cubre nunca y las tres preguntas que deberías hacer antes de firmar.

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"Todo incluido" es la frase que más se repite en el renting, y también la que menos se explica. Aquí va el desglose, partida por partida.

Lo que normalmente está dentro

El uso del vehículo. Es lo obvio: un coche nuevo a tu disposición durante el plazo contratado, matriculado y listo.

El seguro a todo riesgo. Esta es una de las partidas más gordas y la que más se subestima. Asegurar a todo riesgo un coche nuevo cuesta bastante al año, y si eres joven o tienes poca antigüedad de carné, más. Al ir dentro de la cuota, ese coste ya está resuelto.

El mantenimiento. Las revisiones que marca el fabricante, en talleres oficiales, con los recambios que tocan. Esto es lo que mantiene la garantía viva y lo que evita las facturas sorpresa.

Los neumáticos. Se cambian cuando toca por desgaste, montados y equilibrados. Un juego de neumáticos no es barato y es un gasto que llega siempre.

El impuesto de circulación. El recibo anual del ayuntamiento lo gestiona la empresa de renting.

La asistencia en carretera. Habitualmente 24 horas y en toda Europa. Cubre averías y, según el contrato, también otros percances.

Las gestiones. Matriculación, papeleo y trámites administrativos.

Lo que nunca está dentro

Conviene tenerlo claro desde el principio:

  • El combustible o la recarga. Eso siempre lo pones tú.
  • Las multas. Son tuyas, y además suelen llevar un cargo por gestión al tramitar la identificación del conductor.
  • Los peajes y el aparcamiento.
  • Los daños por mal uso o negligencia. El seguro cubre lo que cubre un seguro; no cubre destrozar el coche.
  • Los kilómetros de más, si te pasas de lo contratado.
  • Los desperfectos que superen el desgaste normal al devolverlo.

Las tres preguntas que deberías hacer antes de firmar

Aquí es donde se separan las ofertas buenas de las que sólo lo parecen.

1. ¿Cuál es la franquicia del seguro?

Un seguro a todo riesgo puede tener franquicia o no tenerla. Si la tiene, en cada siniestro pagas esa cantidad de tu bolsillo. No es que una opción sea mala y otra buena, es que cambia el precio, y dos cuotas que parecen iguales pueden no serlo por esto.

2. ¿Qué pasa exactamente si me paso de kilómetros?

Debe haber un precio por kilómetro extra escrito en el contrato. Pregúntalo y apúntalo. Y pregunta también si hay devolución por los kilómetros que no gastes, porque no todos los contratos la contemplan.

3. ¿Cómo se valora el estado del coche al devolverlo?

El desgaste normal está aceptado; los daños, no. Lo importante es que exista un criterio claro de qué se considera cada cosa. Un contrato serio lo tiene por escrito.

Si una oferta es bastante más barata que el resto para el mismo coche y el mismo plazo, casi siempre hay una explicación: menos kilómetros, franquicia alta, plazo distinto o alguna partida que no está incluida. Merece la pena encontrarla antes de firmar.

Cómo comparar dos ofertas de forma justa

Para que la comparación tenga sentido, las dos ofertas tienen que ir con:

  1. El mismo modelo y el mismo acabado
  2. El mismo plazo en meses
  3. El mismo kilometraje anual
  4. La misma franquicia de seguro
  5. La misma entrada, o ninguna en las dos

Si cambia cualquiera de esas cinco cosas, los precios no son comparables. Es exactamente igual que comparar el precio de dos pisos sin mirar los metros.

Y el IVA

Fíjate siempre en si el precio que te dan lleva el IVA incluido o no. Es una diferencia importante y es una de las razones habituales por las que dos cuotas parecen muy distintas cuando en realidad no lo son tanto.

En nuestro catálogo las cuotas van con el IVA incluido, y lo que está dentro es lo que has leído en la primera parte de este artículo. Si quieres el desglose exacto de un modelo concreto, pídenoslo y te lo mandamos por escrito.